En esta nota comentaremos como los préstamos en pesos tuvieron una suba del 3,8% con relación a junio y julio. La Fundación Mediterránea puntualiza que “se sigue verificando el efecto sustitución de préstamos en dólares por préstamos pactados en pesos, producto de las restricciones cambiarias introducidas que dispararon una caída sostenida de los depósitos en divisas”.
De este modo, lo que viene ocurriendo en las últimas semanas es que ha aumentado el ratio entre préstamos en dólares y depósitos en dólares, lo que, según los economistas de la Mediterránea, “anticipa que el sistema deberá seguir recortando su oferta de créditos en moneda extranjera”.
En julio, los prestamos al sector privado en dólares y otras divisas cayeron 10%, lo que representa una contracción de US$829 millones. La baja está impulsada por la merma en las financiaciones de documentos a sola firma, que cayeron US$791 millones en los últimos 20 días. En cambio, los préstamos en pesos se expandieron en $4.208 millones. Esto permite que en el balance general, los créditos totales hayan crecido 2,3% intermensual.
Los depósitos privados también se mueven en una dirección similar. Las colocaciones en dólares cayeron 7,3% intermensual en julio, lo que marca una contracción de US$34 millones diarios y totaliza una salida de US$688 millones. En este caso, la merma fue impulsada por los depósitos a plazo fijo, que bajaron 7,4% intermensual. Como contrapartida, las colocaciones en pesos se expanden al 4,1%, incorporándose $12.602 millones al sistema.
Las tasas siguen siendo negativas respecto de la inflación. La tasa de plazos fijos minoristas creció por más de medio punto y el mes pasado promedió 11,4% anual. Por otra parte, la BADLAR aumentó aproximadamente un punto porcentual y llegó al 13% anual.
